En el mundo de las consolas de videojuegos se libra una nueva batalla: esta vez las protagonistas serán la Xbox One y la PlayStation 4. Ambas saldrán a la venta en el mes de noviembre de 2013 y, como era de esperarse, antes de los lanzamientos los fanáticos de cada consola ya quieren saber de qué se trata. Mejoras gráficas, más conectividad y más rapidez en los juegos son algunas de las demandas que exigen los gamers en todo el mundo. Aquí, un análisis comparativo entre la Xbox One y la PlayStation 4 para que saques tus propias conclusiones. Los amantes de los videojuegos, de parabienes.
El corazón de la consola
Año tras año las compañías de consolas de videojuegos se disputan el liderazgo por ver cuál es es el aparato más potente del mercado. En esta nueva etapa tanto la Xbox One como la PlayStation 4 cuentan con una unidad de procesamiento de 8 núcleos y con una memoria RAM de 8 gigas. Por su parte, la consola de Micosoft tiene un disco duro de 500 gigas y aprovecha parte del motor del sistema operativo de Windows 8 lo que permitirá mayor flexibilidad para las multitareas. Estas especificaciones son las que permiten asegurar que las consolas llegan con más potencia que nunca.
La potencia gráfica
La mínimas diferencias de hardware son las que hacen las diferencias. Los especialistas afirman que fiel a su estilo la PlayStation 4 seguirá liderando el rubro de calidad gráfica. Mientras que la Xbox One tiene unos 768 núcleos dedicados a procesar los efectos visuales su competidora apuesta a su 1152 núcleos distribuidos en 18 secciones. Esto le permite a la consola de Sony sacar una pequeña luz de ventaja en cuanto a calidad de escenarios y complejidad de gráficos en sus juegos. En definitiva, Microsoft apuesta a utilizar la potencia de su consola para otras tareas más allá de los videojuegos.

